Para la novena a la Virgen del Pilar de las fiestas patronales de 2026, las asociaciones de Damas de la Corte de Honor y Caballeros de la Virgen del Pilar solicitaron la participación de las nueve cofradías existentes en el pueblo, haciéndose cargo cada una de ellas de las ofrendas en un día de la novena, siguiendo el orden de procesionamiento en Semana Santa.
Nuestra Cofradía participo con mucha alegría y devoción el noveno día, sábado día 10 de octubre, donde varios hermanos le presentaron a nuestra patrona el estandarte, al que se le impuso una cinta de la medida de la Virgen, así como el escudo, el antiguo libro de actas, y el pan y el vino para la consagración.
Al ser el último día, al finalizar la misa, y tras cantar el gozo correspondiente, hubo una pequeña procesión con todos los estandartes desde el altar hasta la capilla del milagro, donde se bendijeron los pendones mientras se cantaba el himno a la Virgen del Pilar.

Texto leído en el ofertorio por uno de nuestros hermanos:
Traemos ante nuestra Patrona este estandarte, símbolo de nuestra identidad, historia y devoción. Al ofrecerlo, le pedimos a la Virgen del Pilar que guie siempre el caminar de nuestra comunidad. Que este estandarte, que hoy elevamos con orgullo, sea reflejo de nuestra fe viva y de nuestro compromiso de seguir su ejemplo de entrega y fidelidad a Dios.
Un representante de las asociaciones de Damas de la Corte de Honor y Caballeros de la Virgen del Pilar hace entrega y coloca en el estandarte de la cofradía del SANTÍSIMO SACRAMENTO una cinta de la medida de la Virgen en recuerdo de este ofrecimiento.
Señora, te ofrecemos el escudo de nuestra cofradía, símbolo que nos identifica como miembros de un mismo cuerpo y una misma familia eclesial. Al presentarlo en tu altar, renovamos nuestro deseo de caminar juntos en la fe, la esperanza y la caridad. Bendice a nuestra cofradía y haz que, bajo este signo que nos une, sepamos ser siempre instrumentos de paz, unión y servicio hacia los más necesitados.
Virgen del Pilar, traemos a tu altar este libro antiguo de la cofradía. Cada nombre inscrito en él y cada acta guardada representan una oración, un sacrificio y el amor a quienes ya gozan de tu presencia. Te lo ofrecemos como memorial de gratitud por nuestros antepasados, pidiéndote que sus nombres queden escritos para siempre en el Libro de la Vida.
Presentamos ahora ante el altar el pan y el vino . El pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, se convertirá en el Cuerpo de Cristo. El vino, signo de alegría y comunión, se convertirá en su Sangre.
Con estos dones, Señor, te presentamos también nuestras vidas, nuestros trabajos y la ilusión de ser cada día más hermanos. Que este alimento espiritual fortalezca nuestra fe y nos impulse a compartir con los más necesitados.
