Agustín Gabarrús Gayán
Hermano Electo
Abril 2025
Oración escrita por el hermano Agustín Gabarrús y recitada el día 17 de a abril de 2025 al final del Traslado Solemne que si inició posteriormente a la bendición de la nueva armadura de Longinos en la capilla del milagro en el Tempo del Pilar de Calanda.

Señor, junto a tí un año mas.

Señor, no sé que decirte y a la vez siento unas enormes ganas de hablar contigo.

Como pequeño homenaje a los soldados de la Cofradía, que son y han sido, les dedico este pequeño relato que escuché y me impactó, y que dice así:

«Había terminado la guerra. La patrulla en retirada. Un soldado pide permiso a su capitán para volver al campo de batalla en busca de un amigo.

¡Se le deniega el permiso! Es inútil que vayas: ¡está muerto!

El sodado desobedece la orden y va a por su amigo. Regresa con él en brazos: muerto.

Te lo dije. Era inútil que fueras.

No mi capitán. No fue inútil. Cuando llegué aun estaba con vida y solamente dijo: Sabía que ibas a venir»

Señor, cada día hay más campos de batalla. Unos bélicos, donde tantos seres humanos están muriendo, gente inocente, con uniforme o sin el. Y otros lugares de conflicto más próximos que pasan inadvertidos, donde siempre hay personas solas, como ese soldado moribundo.

Y nosotros somos ese soldado solitario.

¿Quién viene en mi ayuda cuando estoy hundido?

¿Quién me apoya cuando caigo en el juego, en la droga, en la bebida, en tantos vicios?

¿Quién se acuerda de mí cuando permanezco sentado en un rincón de una residencia, o convaleciente en un hospital, o incapacitado por una grave enfermedad?

¿Quién me consuela cuando acabo de perder a mi madre, a mi padre, a mi hermano, a mi hijo?

Y tú, que estas oyendo mi relato, acompañando a tanta gente y que estás tan solo, ¿Quién te escucha?

Giremos la vista hacia el Sepulcro y cada uno tiene un instante para que le comente su campo de batalla. Alguno seguro que dice: «Jesús, sabía que ibas a venir».

Por eso, cuando veas el paso del Sepulcro, piensa que ahí lleva la ayuda, el recuerdo, el consuelo, tu relato y tus sentimientos.

Y cada año, para recordarlo, todos, seamos de la cofradía que seamos, entraremos juntos por el arco del Calvario, como si fuéramos la sangre que llena un gran corazón. Y cuando esté completamente lleno, nuestros tambores y bombos darán el ritmo acompasado a este corazón.

Nos alumbrarán muchas antorchas, veremos 14 imágenes representativas, escucharemos 14 avisos de cornetas, oiremos 14 oraciones, rezaremos 14 Padrenuestros, y cuando lleguemos a la cima, habremos dado siete revueltas. Y junto a la Cruz, que alumbra a todo nuestro pueblo, meditaremos lo que cada uno quiera…..

La imagen 15. «La Resurrección», la Paz, no la verás, no escucharas ninguna oración, no habrá ninguna antorcha para iluminarla. Te la llevarás para compartirla en tu hogar con tu familia, con tus amigos, en tu trabajo, en tu entorno….

Y cuando un día se cierren definitivamente tus ojos, al abrirlos, te reciba con un abrazo enorme ese amigo llamado Jesús que te dice:

«Sabía que ibas a venir»