Cuando en 1584 se fundó nuestra Cofradía del Santísimo Sacramento, del Arcángel San Miguel y de Nuestra Señora de la Esperanza, lo hizo con Estatutos (ordenanzas) aprobados tanto por el Arzobispado de Zaragoza como por la orden de Calatrava. Durante su larga existencia, sus Estatutos se han tenido que ir modificando para adaptarse a los nuevos tiempos. Ocurrió en los años 1820, 1926 y 2004, pero siempre manteniendo el mismo espíritu con el que se fundó: la Cofradía es todo el pueblo de Calanda y los Hermanos Electos que la forman son los encargados de gestionarla.
Desde el inicio, su sede quedó establecida en la parroquia de Calanda de la que siempre ha formado parte intrínseca, pero los tiempos siguen cambiando y la Iglesia Católica Española cada día tiene menos medios, tanto económicos como humanos, para gestionar la enorme cantidad y diversidad de diócesis, parroquias y demás entidades religiosas que dependen de ella. Por ello, se hace necesario tomar medidas para simplificar toda su estructura. En esta tesitura, desde el Arzobispado de Zaragoza se comunicó a la Cofradía del Santísimo la necesidad de que nos desvinculáramos de la Parroquia y establecernos como una cofradía canónica con entidad propia.
Ante esta petición, la Cofradía decidió seguir sus indicaciones para lo que se han redactado nuevos Estatutos que fueron aprobados el 15 de febrero de 2024 por el Arzobispo de Zaragoza, Monseñor D. Carlos Manuel Escribano Subías, que a su vez otorgó la ratificación como Cofradía Canónica el mismo día. Con la elevación a escritura pública ante notario de los Estatutos el día 7 de junio de 2024 se pasó finalmente a tener entidad propia.
Aprovechando este momento, los Estatutos se han simplificado y para complementarlos se ha redactado un “Manual de Buenos Usos y Costumbres” que recoge el funcionamiento tradicional de la Cofradía, así como todos los acuerdos y directrices aprobadas en los Capítulos. Este fue aprobado en Capítulo Extraordinario el 2 de noviembre de 2024. Este Manual, que se irá actualizando con los nuevos acuerdos que se adopten en futuros Capítulos, ha incluido diversas modificaciones para actualizar y potenciar la Cofradía, entre las que sobresalen: otorgar derecho de voto a los Hermanos Eméritos, la creación de un Consejo de Eméritos (que aporte sugerencias que mejoren la Cofradía y le hagan mantenerse fiel a su carisma), potenciar el Corpus Chriti y su acto de “profesión de fe e imposición de hábitos” (con ceremonia de cambio de Mayoral que portará como símbolo un cíngulo negro) así como la modificación del requisito para poder entrar en la Cofradía de estar “casado canónicamente” por estar “haber tomado el sacramento de la Confirmación”.
Que a partir de ahora la Cofradía tenga entidad propia solo tendrá repercusión en su gestión interna. Tal y como aprobó la Cofradía en Capítulo, continuaremos con todas nuestras funciones y compromisos con la Parroquia y manteniendo todas nuestras tradiciones: en el día del Corpus Cristhi, en la Semana Santa, en los Comulgares, en el Día de Todos los Santos, acompañando al párroco en los funerales que asistimos o en cualquier otra actividad que nos solicite nuestra Parroquia. Pero sobre todo mantendremos la función más importante de la Cofradía: preservar su profunda fe y la adoración al Santísimo, pilares que han permitido que perdure desde el siglo XVI.
